¿Quién sería capaz de vivir hoy en día sin al menos un par de toallas en el cuarto de baño? Estos paños de tacto agradable sirven no solo como accesorio de secado, sino también de higiene.

Desde hace mucho tiempo se han convertido en un acompañante de nuestra vida diaria y actividades cotidianas.

No nos pilla de sorpresa que entre las ruinas de Pompeya (Siglo I) encontraran varios de estos ejemplares, muy similares a las de hoy en día. Estaban hechas de un algodón teñido, ya que es un material altamente efectivo para quitar la humedad del cuerpo.

Gracias a los frescos encontrados se sabe que no solamente se utilizaban para tumbarse, sino también para secarse después de un baño.

Toallas de Baño

Es el principal uso que se le da a la toalla. Las versiones más pequeñas para secarnos las manos y las más grandes para secarnos el cuerpo después de la ducha.

En segunda posición de lugares donde se utilizan las toallas encontramos la playa. Es muy común ir a cualquier playa en verano y ver la arena repleta de toallas de todo tipo de colores, texturas y diseños.

Para los aficionados al fútbol su elección será sencilla, la de su equipo preferido. De esta forma podrán distinguir su toalla de la multitud con facilidad.

Volviendo a las toallas de baño, hace tiempo se entregaban como un valioso regalo, que podía incluso formar parte del ajuar de la novia. Hoy en día no es tan común, ya que este tipo de productos podemos encontrarlos en una gran variedad de precios, calidades, decoración y colores.

En la actualidad, por norma general, las toallas están hechas de un tejido absorbente conocido como “felpa”. En relación al uso que se le vaya a dar, será más indicada una tela u otra. Las más habituales son de algodón, bambú, microfibra y poliéster.

Algodón

Algodón. Todo un clásico. Entre sus características destacan su facilidad para teñir, lo cual permite personalizarlo de una infinidad de colores.
Además, atrapa de la humedad de forma muy eficaz.

A la hora de comprar tu toalla de algodón asegúrate que sea 100% de algodón y no tenga compuestos de poliéster (en el caso de que la quieras solo de algodón).

Con una composición solamente de algodón el precio no será tan económico, pero será mucho más efectiva a la hora de absorber la humedad.

Microfibra

Microfibra. La proporción ideal es 80% nylon y 20% poliéster.
Supuso toda una revolución en cuanto a secado. Esta tela se compone por poliéster y nylon, que son fibras sintéticas.

Dichas fibras son muy delgadas, y por tanto tienen una mayor capacidad de absorción que otros materiales. Generalmente su vida útil es similar a la del algodón.

Las toallas de microfibra son muy recomendadas para ir a al gimnasio o a hacer deporte, ya que absorben el sudor rápidamente.

Además, este tejido puede soportar muy bien las altas temperaturas.

Bambú

Es un tipo de tela ecológica que sustituye a la madera en infinidad de utensilios y su principal característica es su gran capacidad de absorción.
En las toallas el tacto es muy similar al del algodón.

El bambú es más higiénico que otras telas, ya que posee propiedades antibacterianas y es más resistente al moho y la humedad.

Son altamente recomendadas para personas que sufren afecciones de la piel, ya que las probabilidades de causar reacciones alérgicas son mínimas.
Como desventaja encontramos que su uso es más limitado.

Las toallas de bambú son transpirables, y por tanto más frescas par días cálidos. Sin embargo, en invierno no aíslan tanto del frío, por lo que es recomendable optar por otro tipo de toallas.

Poliéster

Producir toallas de poliéster es muy económico.
Este material suele combinarse con algodón o microfibra, su peso es muy reducido, absorbe rápidamente la humedad y mantiene intactas sus dimensiones ya que ni se encoge ni se estira.
Se utiliza sobre todo en actividades al aire libre, ya que resiste a la decoloración y a los rayos del sol.

Juegos de toallas

Un juego de toallas de un mismo material (ahora que ya los hemos visto todos) puede ser un regalo ideal y muy útil para una persona que se precie de una higiene regular.
Como recomendación podemos indicar incluir al menos dos tamaños de toallas, encontrando juegos de hasta cinco tamaños diferentes.

Toallas suaves

Independientemente del material que hayas escogido para tu toalla, seguro que te gusta conservarla para que esté suave y limpia.
Para conseguirlo te recomendamos lavar las toallas sin mezclaras con otras prendas, con agua fría y poco suavizante o jabón.
Emplea siempre que sea posible un detergente poco abrasivo y sacude la toalla nada más sacarla de la lavadora.
Extiéndela sobre una zona aireada sin luz directa del sol. Para evitar que endurezcan, no mantengas la exposición durante mucho tiempo.

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